ENSEÑANZA 42 DE 233 · Amor a Dios y al prójimo
Tratar al necesitado como a Cristo
Atender al hambriento, extranjero, desnudo, enfermo o preso es recibir al mismo Cristo en uno de sus pequeños.

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Leer el pasaje
Mateo 25:34-40
“34 Entonces el Rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui huésped, y me recogisteis; 36 Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí. 37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis.”
Referencias relacionadas: Lucas 10:30-37. Texto bíblico de la colección original; conserva su grafía y numeración.
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