ENSEÑANZA 207 DE 233 · Parábolas y lecciones centrales
Cultivar un corazón que recibe y fructifica
La parábola del sembrador llama a oír, retener y producir fruto con perseverancia.

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Leer el pasaje
Mateo 13:18-23
“18 Oíd, pues, vosotros la parábola del que siembra: 19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo. 21 Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción o la persecución por la palabra, luego se ofende. 22 Y el que fue sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno a ciento, y otro a sesenta, y otro a treinta.”
Referencias relacionadas: Marcos 4:13-20; Lucas 8:11-15. Texto bíblico de la colección original; conserva su grafía y numeración.
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